• Caterina Calcagno y Florentina Gajate

HAY ALGUIEN QUE ME CORRIGE

Como cada marzo desde que existe Cachengue, después de tomarnos el verano para pensar el upgrade del plan anual, volvemos. Marzo porque es el inicio del año después del delirio en el que nos vemos inmersxs en pleno verano y, sobre todo, porque en marzo hay mucho por comunicar: el mes de la mujer y el Día de la Memoria son solo dos de las más importantes. Bienvenides a Cachengue 2022, amis.


Ilustración de Florentina Gajate

Me aferro

a la idea

del pasaje

este es un estado

entre otro

y otro

y otro y otro

y otro.


Los encantamientos, Malena Saíto.


En una entrevista en la TV Pública, Sylvia Molloy –escritora y ensayista argentina radicada en Estados Unidos– a razón de su texto Poses de fin de siglo, donde ensaya sobre las figuras de literatos del siglo XIX y plantea como contrafiguras a José Martí y Oscar Wilde, siendo este último el excéntrico y Martí quien acusa desconcierto ante tal excentrismo. De Wilde destaca la idea de que “ser natural es la más difícil de las poses” y, si bien el contexto del diálogo es la pose y la manifestación de un género que en 1800 todavía no tiene nombre, la cita de alguna forma me convoca: Trabajar en ámbitos de producción cultural tiene una carga peyorativa de snobismo impostado en el que Cachengue se ve inmerso de forma inherente por ser un medio de comunicación con fuerte énfasis en el arte, la cultura, pequeños ensayos sociales vinculados a los consumos y algo de exploración, siempre hay algo de exploración.

Camila Sosa Villada dice que escribir es tener todo por resolver. Es un enunciado que nos sienta bien, porque qué sentido tendría contar algo cerrado si lo que nos interesa es siempre nadar en la pluralidad de opiniones, porque es ahí donde puede llegar a haber alguna respuesta.


Sobre la escritura también interviene cierta pluralidad: las idas y venidas del singular al plural y viceversa responden a que si escribo estrictamente en singular me estoy robando una parte de la emoción que me genera el proyecto pero, sobre todo, hablar en plural me protege. Un medio dirigido, firmado, producido y, a veces, escrito por mí suena menos vanidoso si digo: Por nosotras. Un nosotras cien por ciento genuino en el que las dos tenemos pensamientos atravesados y memoria construida en conjunto, “Hablar con un desmemoriado es como hablar con un ciego y contarle lo que uno ve: el otro no es testigo y, sobre todo, no puede contradecir”, escribe Molloy en Desarticulaciones. Reposamos en la seguridad de que si alguna perdiera la memoria, tendría a una persona con el mismo registro que le podría reconstruir estos años. Aún sin la posibilidad de la corrección, me entregaría a esa reinvención.


En Desarticulaciones, Molloy despliega la trama del repertorio del deterioro físico y mental irreversible de ML., en el que la narradora –amiga y expareja– le reconstruye la memoria a esta mujer con alzheimer “que continúa pese a la ruina, que subsiste aunque apenas queden palabras”. Aparece una narradora comprensiva y activa en el rol de velar por la memoria de ML y, claro, por la suya, como si se tratara de la responsable de la conservación de una obra maestra de un museo de letras; porque las palabras no merecen un despectivo "apenas".


De Molloy y Sosa Villada me quedo con la potencia del registro escrito de dos mujeres disidentes que cambiaron la narrativa en español: el poder de lo escrito, la palabra que reconstruye y resguarda, el goce de la lengua, de los sonidos, del placer de una lógica que no responde al sentido. Algo que nos pasa con Cachengue es que fue pensada por y para mujeres, inicialmente por Florentina y por mí, pero que se fue reconstruyendo en la marcha por todes les que pasaron: armar un equipo que eventualmente se desarma, se acomoda y se vuelve a armar es la parte de la esencia de una Cachengue que arrancó hace más de tres años como un despojador del bagaje cultural que nosotras como directoras traíamos encima. La revista no se reduce a esto pero lo abarca y hoy nos encuentra más grandes, con algo más de conocimiento y con la certeza de que los cambios hacen bien: Aquello que no se mueve es porque está muerto.


 

Topic del mes: Mujeres haciendo todo.

Marzo es un mes especial para un medio de comunicación dirigido por dos mujeres que se ven interpeladas en primera persona por las cuestiones sociales que atraviesan. Qué significa ser mujer; quiénes nos educaron; cómo se transformó el mes de la mujer en un mes de lucha y de celebración consciente por los derechos adquiridos.